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DEPORTE: CICLISMO
LESIONES DEL CICLISTA. LESIONES DE LA BICI DE MONTAÑA “MOUNTAIN BIKE”

Introducción
Según los datos de la Mutua General Deportiva en España, el ciclismo está en décimo lugar en el ranking por número de asistencias y en el séptimo por índice de lesiones deportivas.

El Dr Rios con su bici de triatlon

El Dr Antonio Ríos, coautor de esta web, con su Cervélo y su casco.

La bici de montaña está de moda en nuestro país. Como en cualquier deporte de fondo puede haber lesiones derivadas del ejercicio o de los esfuerzos repetidos y otros derivados de las caídas, un riesgo inherente a este deporte que se practica por pistas forestales, trialeras o caminos irregulares y donde el límite de la velocidad y el riesgo lo marca cada ciclista. Aunque el riesgo de accidentes se calcula en un 10%, mayor que en el futbol o el baloncesto, la mayoría de las lesiones del ciclista no son graves. Algo más del 30% son contusiones, el 26,5% heridas y el 16,5% fracturas. Además se producen abrasiones cutáneas, esguinces, luxaciones y otros. Estas lesiones se localizan más en las extremidades superiores, fundamentalmente hombro y clavícula, pero también codo y mano, seguidas de las inferiores, principalmente de las rodillas y de la cabeza.

Los traumatismos craneoencefálicos son mucho menores que con la bicicleta de carretera, producidos por los atropellos, que pueden llegar a suponer el 2% de las muertes que se producen cada año en la carretera. 

¿Sabías que?

La edad del deportista se va asociar al tipo de lesión y, a su vez, la gravedad está relacionada con la edad.

En el adulto, las dos terceras partes son graves. En el niño, las dos terceras partes son casos benignos. Casi la totalidad de las muertes por accidentes de ciclismo se producen por choque con un vehículo de motor, algo infrecuente con la bici de montaña.

Los mayores de 40 años se pueden fracturar un hueso en una de cada tres caídas. Los más frecuentes son la clavícula y las costillas. Los menores de 40 años suelen lesionarse las rodillas, lugar más frecuente de lesión en esta disciplina.

Nuestro amigo Julián Mora, con su bici de montaña

Nuestro amigo Julian Mora, explorando trialeras tras sufrir una luxación acromio-clavicular

Las lesiones más frecuentes

Las contusiones y las abrasiones cutáneas o quemaduras, en los hombros, caderas, codos, muslo o piernas son las lesiones más frecuentes, representando casi la mitad de las lesiones del ciclista de montaña. Las fracturas más frecuentes son las de la clavícula y las costillas. Las lesiones por sobreuso son, relativamente, infrecuentes en los ciclistas de montaña.

Las lesiones en la bici de montaña pueden ser de dos etiologías básicas, traumatismos o lesiones por sobreuso, como en cualquier deporte de fondo.

Los principales traumatismos del ciclista, en general, y del ciclista de montaña, en particular son:

- Contusionespor traumatismo directo contra el suelo. Pueden suponer entre el 15%-30% de las lesiones. Suelen ser intrascendentes y provocar hematomas e inflamación que se resuelve espontáneamente. El tratamiento es el reposo, hielo y analgésicos o antiinflamatorios.

Abrasiones cutáneas o quemaduras: en los hombros, caderas (trocánter mayor), codos, muslo o piernas son una lesión muy frecuente. El tratamiento se basa en las curas locales y la analgesia. 

Lesiones ligamentosaslas más frecuentes son el esguince acromio-clavicular, que puede tener diferentes grados de gravedad, dependiendo de la integridad de los ligamentos coracoclaviculares. El grado III implica la ruptura de estos y, en deportistas, conviene repararlo quirúrgicamente. Si el pie se queda bloqueado o no salta del pedal se pueden producir lesiones de los ligamentos de la rodilla, pero son infrecuentes en los ciclistas.

Fracturas: Las fracturas más frecuentes son las de la clavícula, costillas, olecranon, cabeza del radio, metacarpianos y falanges.

Radiografías de la fractura de hombro de Julian Mora

Radiografías de la fractura de nuestro amigo Julián Mora

  • Traumatismo craneoencefálico: La lesión por excelencia dentro de esta región corporal es el Traumatismo Craneoencefálico (TCE), este puede derivar en consecuencias aún mayores en función de la intensidad que posea. Puede causar contusión o conmoción cerebral y rara vez hematomas subdurales y epidurales. Las lesiones óseas, como la fractura de cráneo, base de cráneo, macizo facial o raquis cervical son mucho menos frecuentes que en la bicicleta de carretera, por los atropellos.
    El mecanismo de producción de los TCE es un mecanismo directo, es decir, se producen como consecuencia de un golpe directo contra el suelo o algún elemento de la carretera o carril sobre la cabeza del ciclista. Pueden ser de la bóveda craneal o de la base del cráneo (en este caso puede salir sangre o líquido claro por la nariz o por el oído) o hematomas alrededor de los ojos. Si el ciclista ha tenido pérdida de conciencia transitoria de conocimiento con o sin amnesia parcial, vómitos, cefalea intensa, hemorragias por los oídos o la nariz, asimetría de las pupilas o amnesia siempre deberemos buscar atención especializada. 
  • Fractura de clavícula: Representan el 13% sobre el total de lesiones, siendo el tipo de lesión que más afecta a los practicantes de MTB. Se producen, generalmente, por un traumatismo indirecto, al apoyar el brazo extendido al caer. Generalmente se localizan en el tercio medio y pueden tratarse con inmovilización con un vendaje aunque en deportistas se suelen operar, para acortar los plazos de recuperación. Las del tercio externo se suelen operar en deportistas y no deportistas, porque son causa de inestabilidad residual del cinturón escapulo humeral (hombro y articulaciones vecinas). 
Imágenes de fractura de clavicula. En vivo y RX

Fractura de clavícula. La fractura mas frecuente del ciclista

Radiografías de fractura de clavicula, antes y despues de operacion

Fractura de clavícula y consolidación de la fractura

  •  Fractura de la muñeca: Son muy importantes. Por traumatismo indirecto, al apoyar la mano. Son especialmente delicadas y tienen una curación lenta las fracturas de escafoides.
  • Fractura de la cabeza del radio: Generalmente por traumatismo indirecto al apoyar la mano extendida se comprime la cabeza del radio y se fractura. se producen como consecuencia de una caída sobre la mano extendida, esto provoca un desplazamiento del codo en valgo y compresión de la cabeza del radio. Si la fractura no está desplazada puede tratarse con una férula posterior, si no es así, hay que operarlas.
  • Fractura de olecranon y fracturas supracondíleas del codo: Se producen por extensión al caer sobre la mano extendida causando generalmente un desplazamiento hacia atrás de la parte distal inferior del húmero. También pueden ser por traumatismo directo sobre el codo.
    Cursa con dolor y tumefacción en la zona del codo. En los casos más graves de fracturas supracondíleas puede apreciarse una deformidad en "S"; e incluso, el pulso (circulación) puede verse afectado si no se reducen e inmovilizan precozmente, porque se comprime la circulación. 
  • El grado de desplazamiento de las fracturas, la conminución o la irregularidad de la superficie articular determinarán que el tratamiento final se haga con inmovilización o con cirugía. 

    Lesiones por sobreuso

    En las extremidades superiores se producen por el apoyo del peso del cuerpo y los traumatismos repetidos sobre las manos y los brazos a través del manillar, cuando el terreno es muy irregular. Se pueden producir dos cuadros clínicos fundamentales, la compresión del nervio cubital o del nervio mediano. El primero provoca pérdida de sensibilidad en el cuarto y quinto dedos o de falta de fuerza en los grupos musculares que este nervio inerva; el segundo afecta a la sensibilidad palmar de los tres primeros dedos.

    En las piernas, las lesiones por sobreuso, vienen derivadas de un mal apoyo, errores técnicos, mala adaptación de la bici, exceso de entrenamiento o una combinación de las anteriores. Las tendinitis de los isquiotibiales, del tendón rotuliano o cuadricipital son infrecuentes, pese a las cargas de trabajo del ciclista, por ser esta una especialidad en que se trabaja en cadena cinética cerrada (el pie está apoyado, la fuerza se trasfiere al pedal).  El sillín bajo, la cadencia inadecuada de pedaleo o la posición en rotación interna o externa de las calas o los automáticos puede favorecer dichas tendinitis, el síndrome de la cintilla iliotibial o la tendinitis del tibial anterior, por exceso de tracción en la fase de recuperación del pedaleo. Menos frecuentes son la tendinitis del tendón de Aquiles, que se manifiesta con dolor en la zona del talón, hacia el calcáneo y la fascitis plantar, que se manifiesta con dolor en la cara posterior y medial del talón, irradiado o no por el arco interno del pie.

    De entre todas las citadas la tendinitis del rotuliano es la más frecuente. Puede afectarse la inserción en polo inferior de rótula, o el cuerpo tendinoso. Pueden deberse a una mala tracción o a un sobreesfuerzo. Las modificaciones posturales, mejorar la eficiencia del pedaleo, el reposo pueden prevenir o mejorar el cuadro en las fases iniciales. Si el tendón ya está dañado hay que regenerar su colágeno con las terapias regenerativas con factores de crecimiento, electrolisis intratisular o proloterapia, guiadas por ecografía.

    La bicicleta no tiene capacidad para provocar lesiones que se han atribuido, sin base científica a los corredores, como las desviaciones de la columna (cifosis o chepa, escoliosis o hiperlordosis cervical), diferencias de longitud entre las extremidades, o desviaciones del eje de las piernas. Estas deformidades o variaciones anatómicas, de existir, serían previas a la práctica de la bici y, en todo caso, podrían favorecer la aparición de lesiones o sobrecargas de la columna, rodillas o caderas. Las horas en posición forzada y de sobreesfuerzo si pueden causar lumbalgias y síndrome escapular, dolor en la zona alta de la espalda irradiado al cuello y hombro. Una buena técnica de absorción de impactos con las piernas y las nuevas bicis con doble amortiguador, contribuyen a reducir estas complicaciones.

Luxación de hombro: En vivo y RX

Luxación glenohumeral, luxación de hombro

En la rodilla los traumatismos repetidos, aunque menores que en los deportes de impacto, pueden favorecer el desarrollo de condromalacia rotuliana. Esta es el desgaste o reblandecimiento del cartílago de la rótula y de la tróclea femoral. Adaptar el sillín, aumentar progresivamente las cargas de trabajo y, ocasionalmente, tomar medicación como los condroprotectores o infiltraciones con ácido hialurónico o plasma rico en factores de crecimiento ayudará a superar las fases de agravamiento.

Las lesiones musculares son uno de los grupos más frecuentes en la Traumatología Deportiva. El 90% son leves. Entre los factores predisponentes tenemos: los intrínsecos o propios del deportista: su estado nutricional antes y durante de la práctica deportiva, así como el equilibrio adecuado de electrolitos y sales -si existen las adecuadas reservas de energía en el músculo (glucógeno), las probabilidades de lesión son menores- y los extrínsecos, como los estiramientos o el calentamiento adecuado. 

Un último capítulo sería el de las lesiones de la cadera y área perineal, por el mal apoyo sobre el sillín o simplemente por las horas de apoyo forzado sobre una superficie dura y estrecha, agravado por el sudor. Son frecuentes las foliculítis, quistes y nódulos fibrosos cutáneos. Mas rara vez puede aparecer una disfunción eréctil, por la congestión pélvica y la presión sobre el nervio pudendo, que se recupera espontáneamente. 

Grupo de mountain bike preparando su ruta

Carlos Calderón y los amigos, al amanecer, listos para la carrera

Prevención de lesiones y consejos destacados

Confía en tu preparación técnica y física pero no por ello descuides aspectos de educación vial ni minusvalores la importancia de tu equipo: bici, casco, protectores. Todos los elementos han demostrado influir significativamente en el número y gravedad de las lesiones del MBK.

Algunos factores son determinantes en la aparición de lesiones en el MBK y su cuidado podría ayudar a prevenir accidentes. Son aconsejables: 

  1. Extremar las precauciones con las superficies irregulares o en los caminos desconocidos
  2. Educación vial. Conducción defensiva. Pensar siempre que el riesgo es mayor o que la curva es mas cerrada o que los coches no nos ven. La falta de coordinación o conocimiento, al ir en grupo, sobre como ocupar los espacios en los caminos
  3. Mantenimiento mecánico de la bici
  4. Educación técnica, control de la bici
  5. Usar ropa adecuada: casco, maillot, zapatillas, gafas y equipo almohadillado para los hombros y extremidades. Algún estudio concluye que el equipamiento sería un factor determinante del tipo y gravedad de las lesiones
  6. Control médico previo
  7. Progresión lenta, para evitar lesiones
  8. Vigilar la hidratación y nutrición
  9. Empleo de cremas protectoras de hidratación para el periné y coulotte muy almohadillados

Si tras un traumatismo el ciclista ha tenido pérdida de conciencia transitoria de conciencia, con o sin amnesia parcial, vómitos, cefalea intensa, hemorragias por los oídos o la nariz, asimetría de las pupilas o amnesia siempre deberemos buscar atención especializada. 

Reconstruccion de fractura del húmero

Reconstrucción de fractura de la extremidad proximal del húmero